¿Ropa interior térmica?
La ropa interior es, si no la más importante del sistema de vestimenta por capas, una de las más importantes. Pero siendo responsable de mantener el microclima del individuo en cualquier condición meteorológica y nivel de actividad, no siempre se escoge correctamente…
Las prendas interiores son las que van en contacto con la piel, la mantienen seca evacuando la transpiración, y pueden almacenar una fina capa de aire calentado por el cuerpo. Esta capa, dependiendo de las características de las fibras, puede pasar de una cantidad importante a ¡nula! Las que consiguen lo primero, entran en la categoría de “fibras calientes” y las segundas en lo que dentro del sector se conoce como “fibras frías”. Las famosas fibras Thermolite o Coolmax, empleadas habitualmente en prendas como los calcetines, no son más que fibras que varían el volumen de capa de aire que son capaces de almacenar. Fabricadas habitualmente en poliéster o polipropileno, han sustituido a las naturales por sus excelentes prestaciones en relación a su bajo peso, y se emplean en todas las disciplinas deportivas.
El agua es un conductor que actúa como verdadero puente térmico. Si no se absorbe y dispersa a gran velocidad por la prenda que esté en contacto con la piel, el deportista pierde sus calorías y se enfría rápidamente, lo que conlleva una pérdida inmediata de energía. En caso de calor extremo, una dispersión lenta también puede llevar asociado un enfriamiento excesivo, incomodidad del usuario, transporte de un sobrepeso adicional durante la acción, e incluso una sensación de calor desagradable para el desempeño de la función que se está realizando.
Por todo ello, las prendas interiores térmicas deben convertirse en obligatorias tanto para verano como para invierno.
Las camisetas: ¿con o sin cremallera en el cuello?
Las camisetas interiores térmicas pueden tener cuello de caja (el redondo clásico), de pico, o con una cremallera en esa región anatómica por la que se pierde una importante cantidad de calor corporal. Para verano, escoger uno u otro tipo no importa demasiado si se ha optado por fibras “frías”. Pero para actividad invernal, la duda puede asaltar. Evientemente se debe optar por prendas realizadas con fibras calientes y mi consejo es elegir cuellos un poquito más altos, con la citada cremallera, que aunque son un poquito más voluminosos también permiten una mejor termorregulación, a condición de bajarla o subirla un poco.
Otras excelencias de las prendas interiores térmicas
La ropa interior tiene, además de las características expuestas, otras que no siempre resultan conocidas. Por un lado, ofrecen una importante protección contra los rayos solares. No sólo porque al cubrir el cuerpo funcionan como barrera contra los mismos; los tejidos que se emplean suelen llevar tratamientos UV adicionales que potencian esta cualidad cuando, por ejemplo, las prendas se utilizan como protección única sobre la piel en verano, o durante esos días soleados de invierno donde colocar una sobreprenda es excesivo en, entre otros lugares, una aproximación.
Otra de las virtudes de la vestimenta interior térmica actual es el tratamiento bacteriano que lleva aplicado. Este tratamiento, muchas veces integrado en la propia fibra, tiene una eficacia prácticamente permanente. Sus ventajas son las de evitar irritaciones y otros daños sobre la piel de individuos sensibles y eliminar ese fuerte olor característico causado por la proliferación de bacterias en los tejidos húmedos.