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Archivo para la categoría ‘Rutas cortas’

RUTA EXCURSIONISTA: Vuelta a los Cinglos de Marcén

Viernes, 19 de Marzo de 2010

Hoy vamos a realizar una propuesta excursionista para todo aquel que disponga de un fin de semana y las ganas de descubrir rincones mágicos de nuestra comunidad.

La ruta se localiza entorno al macizo del Peñagolosa, en un entorno paisajístico increible que no tiene comparación con ningún otro rincón de la comunidad valenciana.

Como llegar:

Autovía de Barcelona hasta la Vall d’Uxo. CV10 hasta la vall d’Alba, desvío hacia Atzeneta del Maestrat, desvío hacia Vistabella del Maestrat. San Juan de Peñagolosa.

Descripción de la Ruta:

La ruta comienza en el mismo santuario de San Juan de Peñagolosa, segun miramos hacia la entrada del mismo encontramos el edificio principal y a su izquierda un edificio más pequeño.

Mas a la izquierda encontramos un abrevadero que según en que época del año vayamos podemos encontrarlo con una capa de hielo.

La ruta comienza en el mismo abrevadero por un camino poco definido que tomaremos a mano derecha entre el bosque de pino rodeno y que al cabo de 150 metros se convierte en una senda. Podemos comprobar que existen marcas blancas y amarillas de PR.

Esta senda transcurre sobre una loma y va tomando altura paulatinamente dejando a la derecha el barranco de la Teixeira, seguiremos este camino sin dejarlo hasta encontrar, en lo alto de la loma una bifurcación que debemos tomar a la derecha y que transcurre por una senda que desciende despacio entre el bosque hasta alcanzar un rincón precioso en el que se encuentra la fuente de la Cambreta. Es un buen momento para descansar, reponer fuerzas y disfrutar del increible paisaje.

La ruta continúa por la senda que queda justo detrás de la fuente y que toma altura rápidamente, se debe saltar por encima de un tronco de pino caído que impide el paso, al cabo de un rato se llega al punto más alto de toda la ruta, los prados del Mas de Cambreta. Debemos continuar de frente dejando a nuestra derecha el Mas y localizando una pista forestal que hace de límite entre el bosque y el prado. La tomaremos de frente, siguiendo la misma dirección que traíamos.

A partir de ahora debemos seguir la pista que descenderá durante un largo trayecto, al principio rodeados de pinos y más tarde, y debido al descenso de la altitud por un bosque de encinas. Durante este descenso encontraremos a mano derecha las espectaculares paredes de la sierra de Marcén y al lado del camino nos encontraremos numerosas masias, angunas de ellas en precario estado. No debemos confundir todas estas casas aisladas con el mas de Coria que encontraremos al final de la pista, donde nos reciben unos cuantos cipreses.

En el más de Coria aparece el GR7 que lo cruza en diagonal por una senda y que asciende a la derecha a mitad de ladera dejando a nuestra izquierda el profundo barranco del rio Carbo.

La senda asciende, siempre siguiendo las marcas de GR blancas y rojas hasta alcanzar al cabo de un largo rato lo alto de una loma que se conoce como L’Ereta. A partir de aquí la ascensión termina y la senda pasa a ser un camino que descenderá suavemente y que ya no abandonaremos hasta volver al Santuario de San Juan de Peñagolosa.

Dificultad: Media

Distancia: 13.330 m.

Desnivel acumulado: 633m.

Mapas: 1725.000 ING 592-I, 592-III, 592-IV.

La ruta completa el croquis y las coordenadas UTM los podemos encontrar en el libro “CAMINANDO POR LA COMUNIDAD VALENCIANA 5. Los Montes de Peñagolosa.” de Esteban Cuéllar.

Este libro forma parte de una extensa colección de 6 volumenes que nos adentran en los rincones más bonitos de la Comunidad Valenciana y que no deben faltar en la biblioteca de todo buen aficionado a las rutas excursionistas de nuestra región.

Ascensión al Montgó.

Sábado, 23 de Enero de 2010

Hoy se propone aquí una ruta senderista fácil y asequible para cualquier persona que quiera disfrutar de una mañana en el monte. La subida al Montgó es una ruta corta y sencilla de apenas una hora y IMG_1786media en la que se van a disfrutar de unas vistas inmejorables de toda la costa de Denia y Jávea. Catalogado como Parque Natural y Reserva Marina es una montaña emblemática por su belleza, altura y proximidad al mar.

La ruta que proponemos comienza en la carretera que va de Denia a Jávea por la costa, bordeando por el este el Montgó y comienza al alcanzar el alto de San Jeroni. Hay que estar muy atento puesto que la desviación que buscamos indica Campo de Tiro pero como no se esté pendiente te la puedes saltar. Una vez en el camino aparece una bifurcación. Se debe tomar la de la derecha que acaba en el campo de tiro. Justo a la entrada del campo de tiro sale a la izquierda una senda cruzada por una cadena que tiene un cartel indicando la ruta que lleva a la cima del Montgó. Una vez encontrada ya no hay perdida.

La ruta comienza con una senda que pronto da a una pista de tierra que se sigue más o menos 700m. hasta la llegada a un cartel donde comienza la senda que asciende en zig zag poco a poco hasta la cima. La senda es clara y no tiene complicación hasta llegar a una zona más aérea donde comienza “la cresta”, en este tramo la senda desaparece pero continuan las marcas de PR hasta la cima. Desde la cima… preciosas vistas de todas las sierras del entorno, el peñon de Ifach y dicen (no hemos tenido nosotros tanta suerte) que los días claros se ve hasta Ibiza.IMG_1885

Una ruta sencilla y muy atractiva para aquellos que tengan un fin de semana libre y quieran disfrutar de una excursión muy bonita.

Una ruta algo más larga consiste en llegar a la cima y seguir el PR que baja por la ladera opuesta. Una vez alcanzado el pie del Montgó una pista de tierra rodea la ladera NE dirección a la costa para volver a encontrarse con el sendero que se tomó al inicio de la subida. Este itinerario es de casi 15 km. con lo que se debe preparar la mochila con bocadillo agua y lo necesario para pasar un día en el monte.

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Author: Salva Categories: Reseñas, Rutas cortas Tags:

ESCALADA CLÁSICA EN LA OESTE DEL PEÑAGOLOSA. EL TACTO DE LA LIBERTAD.

Miércoles, 20 de Enero de 2010

Hace ya algunos años que dejamos atrás al Peñagolosa, pico emblemático de la comunidad, con nuestra juventud y nuestras ganas, pero con toda nuestra inexperiencia tratamos de conocer ese rincón tan peculiar de nuestra comunidad desde el punto de vista de dos inexpertos montañeros que casi podían asimilarse a senderistas de cumbres.

Hoy las cosas han cambiado, no podemos considerarnos montañeros expertos ni mucho menos, pero atrás quedó aquella idea de hacer cumbre por el propio placer de hacerla, quizá el tiempo y la veteranía han hecho que al haber hoyado las cumbres de las montañas más importantes haga que busquemos nuevas rutas que motiven nuestras ansias de sentirnos vivos.

La ruta por la pared del Peñagolosa se nos antojaba lo suficientemente atractiva como para afrontarla con esas ganas de cuando eramos dos niños, la ruta escogida en un inicio fue “DIEDROS” una vía de V+ que parecía asequible.

Tengo que decir que me motivaba el reto pues se escala en clásica y eso conlleva un reto más significativo todavía pero mi estado físico, lamentable, pues no escalaba desde hacía por lo menos 2 meses o más no hacía presagiar que fuera a ser coser y cantar. Mas bien al contrario.

Pero nos animamos, algunos pueden pensar que porqué meterse a hacer vías de escalada clásica, y ascensiones con cierto grado de complejidad, tengo que decir que el componente de aventura que se respira en este tipo de vías es impresionante y otorga a la salida un incentivo muy muy atractivo para gente como yo, escalando con un objetivo, en una gran pared, sin aglomeraciones, buscando la ruta en medio de una infinidad de grietas y aristas que conforman la cara oeste del Peñagolosa…

La idea inicial era acercarse el viernes por la tarde para que nos diera tiempo a inspeccionar la pared, pues era la primera vez que intentábamos una via en el Peñagolosa y la necesidad de orientarse se hace importante si no quieres acabar con un problema a mitad de pared. La realidad fué otra muy distinta, salimos una hora y media más tarde de lo planeado y llegamos a San Juan de Peñagolosa anocheciendo, con el tiempo justo para montar la tienda en la zona de acampada próxima y preparando los sueños que ibamos a tener durante la noche, que, seguramente, no andarían muy lejanos del lugar donde nos encontrábamos.

El día siguiente se levantó con nubes y claros y casi que pensamos que nos iba a venir bien no recibir los rayos de sol desde primera hora de la mañana, preparaos el material justo al inicio de la pista que indica Pic Penyagolosa y comenzamos la ruta a las 9 de la mañana más o menos. La ruta sigue por una senda que sale a mano derecha de la pista principal en la que se indica que se está entrando en una microrreserva de flora y continúa hasta una zona conocida como “La Banyadera” a partir de aquí la ruta sigue ascendiendo por la ruta normal al Peñagolosa hasta que llega un momento en el que aparece un collado a la izquierda y en la senda de subida nos encontramos con 3 hitos de rocas, punto en el cuál nos desviamos hacia nuestra izquierda camino de la parte sperior del collado y abandonando así la ruta normal de ascensión.

Se debe bajar el collado pegados a su vertiente derecha hasta alcanzar una zona llana donde aparece un algarrobo. A partir de aquí se continúa a la derecha, ya con los farallones del Peñagolosa sobre nosotros hasta alcanzar, tras avanzar mas o menos la mitad de la pared, una zona de poca pendiente que se vislumbra ligeramente colgada sobre nosotros.

He de decir que el desconocimiento de la pared hizo que nos costara más de una hora localizar el inicio de la vía “DIEDROS” a pesar de que íbamos amarrados a nuestra guía. Co

Largo 2: travesía entre el DIEDROS Y LA CRESTA

Largo 2: travesía entre el DIEDROS y LA CRESTA

n el fin de facilitar la búsqueda del inicio de vía a la gente he de decir que se ha de coger como referencia el gran cortado que tiene la pared que asciende en diagonal hacia la cima. De este modo la cresta queda justo a la derecha de este cortado, como límite del mismo y la vía “DIEDROS” sale desde la pendiente qu queda ligeramente colgada sobre nosotros, 70 m.a la derecha de la cresta. Como referencia visual se debe buscar un trozo de cordino blanco que cuelga de la pared.

Una vez localizada la vía comenzaba nuestro pequeño gran reto, ante nosotros la gran pared del Peñagolosa, que desde su pie se nos presentaba más grande si cabe, y ante nosotros la incertidumbre de saber si seríamos capaces de encontrar el camino en aquel laberinto sin referencias.

El “primer largo” fué una trepada que tuvimos que hacer desde la parte más baja de la pared hasta la zona en la que empezaba la vía ya que habíamos bajado más de lo que tocaba, cogiendo el camino que llevaba a la cresta en vez del que nos acercaba al pie de vía. Al fin llegamos a pie de vía R0, nos calzamos nuestros arneses y gatos y comenzaba la aventura. Se notaban las ganas de empezar, ante notros 4 largos hasta la cima del Peñagolosa.

El primer largo encordados sería de unos 25 m. hasta alcanzar un cambio de estratos muy marcado, que aparecía con aspecto de brecha horizontal en la pared, la alegría vino al ver que la reunión R1 estaba equipada con 2 parabolts lo cual nos dio confianza. Por desgracia mi nivel como escalador dejaba mucho que desear y no quería verme apurado en una situación en la que los seguros noson fijos y cabe la posibilidad de que salten así que tomamos la decisión de hacer un segundo largo en travesía hasta la cresta de la pared, pasando por delante del segundo larg de “DIEDROS” y

Reunión 3. A partir de este punto la vía empieza a perder dificultad

Reunión 3. A partir de este punto la vía empieza a perder dificultad

continuando hasta “LA ARISTA”.

Esta travesía la hicimos en 2 largos aprovechando una argolla que se encuentra a mitad de recorrido en la que montamos la R2 reforzada con friends. La travesía es un recorrido espectacular y no demasiado complejo en el que solo hay un paso delicado, una vez pasado llegas a la arista sin mayor complicación.

En esta arista montamos a R3 sin ningún tipo de parabolt sino con friends y fisureros para empezar el cuarto largo, este es un tramo muy bonito y aéreo ya que en algún paso se debe salir de la propia arista y hacerlo por la cara oeste para luego volver a la arista, salvo esos pasos algo más complejos el resto del largo no reviste más complicación hasta alcazar la R4 situada a la derecha de la arista y coincidiendo con la R4 de la vía “DIEDROS” que abandonamos más abajo. La reunión está situada en una placa grande de roca lisa y está totalmente equipada con 2 parabolts.

El quinto y último largo tiene únicamente un paso comprometido, la salida de la R4 pero que no revise mucha complicación y que además se puede esquivar volviendo a salir a la arista en vez de atacarlo recto, los pasos en este ultimo largo llegan a ser de III grado por lo que vanzamos rápido. Al final recoger el material en la R6 ya que aún quedan unos pocos metros hasta el vértice geodésico y el pararrayos que más adelante haría su función.

Fotos en la cima con la satisfacción de la ruta realizada y el habernos enfrentado a un nuevo reto, sentimientos especiales al reencontrarnos con

Increíbles vistas a la llegada a la R4

Increíbles vistas a la llegada a la R4

En la cima

En la cima

aquella cima que un día alcanzamos y que nos era familiar y… de repente… en un momento se cerraron las nubes y cayó ¡¡el diluvio universal!! se avecinaba una buena tormenta así que, sin chubasquero con todo el material en las mochilas corrimos sin cesar ladera a abajo, por aquella senda que habíamos abandonado es misma mañana y que ahora se había transformado en un arroyo que bajaba siguiendonos por donde íbamos.

Pronto nuestra ropa quedó totalmente empapada y empezó a pesar demasiado, hasta el punto de que a alguno de nosotros se le iban cayendo los pantalones, y las zapatillas impermeables se rindieron al aguacero que caía del cielo y al río por el que estábamos descendiendo. Rayos, resbalones y alguna lesión leve fueron nuestros acompañantes del viaje fugaz que hicimos desde la cima del Peñagolosa hasta el coche (apenas 35′).

Tengo que decir que este viaje tuvo de todo, mares de nubes, rutas en clásica en una gran pared, aventura, mucha amistad y hasta una gran tormenta, un recuerdo muy muy bonito que recomiendo a toda esa gente que se está iniciando en la escalada, sin mucho nivel pero que quiere probar más allá de las vías de deportiva atestadas de gente y en las que el principal objetivo es tocar la cadena sin caerte.

DATOS DE LA RUTA:

Acceso desde Valencia:

  • Autovía de Barcelona hasta la salida Benicasim-Tarragona.

    Y a la vuelta... el diluvio universal

    Y a la vuelta... el diluvio universal

  • Seguir ya hacia el interior por la CV 151 dirección Borriol- La Pobla de Tornesa.
  • Seguir CV 10 dirección Vilafamés- Atzeneta del Maestrat. Una vez pasada esta localidad seguir por la CV 15 y la CV 170 hasta Vistabella del Maestrat y San Juan de Peñagolosa.

Alojamiento:

  • Albergue San Juan de Peñagolosa.
  • Zona de acampada próxima a la ermita.

Aproximación:

Ruta normal hasta “Las Banyaderas” y continuar por la senda de ascensión normal hasta el collado que queda a la izquierda.

Dificultad de la Vía:

IV. L1 (IV) 20-25 m.; L2 travesía (II) y (paso de III) 40 m.; L3 travesía (II) 20 m.; L4 (IV), paso de IV+; L5 (III) salida del largo IV+.

Material:

2 cuerdas dobles; juego de friends números del 1 al 4, se recomienda llevar más de uno al menos de los números intermedios: 2.5 y 3; juego de empotradores; 2 anillos de cinta cosidos de 1.80 m. ; al menos 6 mosquetones de seguridad HMS; 2 reversos, cestas o aseguradores para cuerdas dobles; 10-12 expreses; cascos; arneses y gatos.

Regreso:

Vía normal 1h 20′ aprox.

ASCENSIÓN A LA MUNIA, SIERRA MORENA Y TROUMOUSSE

Martes, 3 de Noviembre de 2009

He de decir de antemano que la idea inicial no era la de ascender a La Munia sino la de llegar a la cima del Pic Long en este viaje fugaz al Pirineo, pero, ironías del destino, al llegar a la frontera, por supuesto de noche (serían aproximadamente las 10.30 de la noche), el tunel que nos comunicaba con nuestro objetivo estaba cerrado por obras en la vertiente francesa. Rápidamente tuvimos que idear un plan alternativo entre que nos tomabamos la cena, buscábamos no se qué cosa que había perdido un compañero por el camino y que nos parara una pareja de la Guardia Civil que se preguntarían que narices hacían 3 tíos de noche cerca de la frontera.

Efectivamente, el resultado de todo ese barullo de acontecimientos fué la decisión de subir a La Munia desde el valle de Barrosa al día siguiente. La idea acabó de perfilarse como una ruta por la cresta qe comunica La Munia, el pico de Sierra Morena y el Troumouse (ya en la zona francesa) para finalmente volver a caer al valle de Barrosa por la otra vertiente, dando así la vuelta al circo del mismo nombre y coronando sus 3 cimas.

La idea era madrugar mucho ya que ese mismo día debíamos volver a Valencia pero, como siempre, el día se nos echó encima antes de lo que nos hubiera gustado. Según el mapa Alpina de la zona existe una ruta de ascensión desde el circo de Barrosa hasta el collado de Robiñera a partir del cuál se enfila la cresta del circo para alcanzar la cima de La Munia. Pues bien, tengo que decir que ese itinerario de ascensión brilla por su ausencia.

Al llegar al fondo del valle tratamos de adivinar con el mapa en la mano algún resto de hito, fita (o como querais llamarlo) a lo largo de aquella pared que se suponía que teníamos que ascender, pues bien, desde abajo no vimos nada de lo que nos hubiera gustado encontrar, sinembargo trazamos una ruta que pensábamos que era la más adecuada para ascender ya que en los primeros tramos del circo existen unas paredes verticales de roca que había que sortear mediante un zig-zag que empezba en el entro del circo y se dirigía hacia la izquierda (según atacas la pared) para luego dirigirse a la derecha sorteando las paredes de roca.

El resto de la ascensión se realiza siempre en las proximidades de la pared que limita el circo por la derecha, por una pendiente muy dura y en la que, muy de vez en cuando, encontrábamos esos montoncitos de piedras que tanto añorábamos ver y que nos indicaban que, en algún momento, algún inconsciente como nosotros había ascendido por allí.

Una vez en el collado de Robiñera se debe seguir la cresta del circo, en estos primeros tramos algo difusa, en dirección Norte, puede servir de orientación un agujero que se observa en la cresta, formado por varias rocas. A partir de este momento la cresta se adivina mucho más clara hasta alcanzar uno de los pasos clave de la ruta conocido como el Paso del Gato (III), se trata de un tramo de apenas un metro de largo de roca pulida que se sortea sin muchas complicaciones por su parte derecha.

Una vez pasado ese tramo el resto es una trepada relativamente fácil hasta practicamente la altura de La Munia donde se tendrá que crestear una cresta fácil hasta hacer cumbre a 3134 m.

La idea era seguir avanzando por la cresta, siempre en dirección Norte, camino de la siguiente cima, Sierra morena, que tiene un perfil característico de suave ladera por la cara sur y un cortado en su cara Norte. Descendimos suavemente de la Munia, a la derecha tenemos el circo de Barrosa del cual venimos y a la izquierda se abre ante nosotros hacia el Noroeste el espectacular circo de Troumouse de enormes dimensiones que a todos nos llamó la atención, se asciende fácilmente hasta la cima de Sierra Morena y las complicaciones vienen para continuar hacia Troumouse ya que hay que sortear la pared que nos lleva al siguiente collado.

Posiblemente sea una pared destrepable si se es un escalador con pericia pero nosotros preferimos evitar riesgos innecesarios y montamos un rappel con la ayuda de un clavo que encontramos y del que colgaba un cordino, aquel anillo de cordino no daba buenas vibraciones así que dejamos colocado en aquella pared un mallón del cuál montamos el rappel. La distancia es exactamente de 30 m. y la cuerda vino justa para salvar aquella pared. Es una sensación muy gratificante estar haciendo un rappel a 3000 m. de altura con dos grandiosos circos rodeandote. Una bonita experiencia.

Recogimos el material en el colladito que separa Sierra Morena del Troumouse y continuamos hasta alcanzar la cima del tercer tresmil tras una trepada sencilla de apenas 30-40 m. Las vistas son increibles. Hacia el sur se intuye el valle de Pineta y el glaciar del Monte perdido con las 3 Sorores de telón de fondo. Incluso el Vignemale se alza a lo lejos. Disfrutamos de las vistas durante un rato hasta que nos damos cuenta que debemos regresar. Las reseñas que habímos oido decían que la cara Noreste del Tromouse tenía ciertas complicaciones pero se podía ascender, una vez hecha tengo que decir que, de haberlo sabido no me hubiera metido allí.

La primera parte del descenso había que destrepar por una cresta evidente que en la ladera que da al circo de Barrosa es prácticamente vertical, por tanto el itinerario es el siguiente, se debe seguir el filo de la cresta siempre por la vertiente francesa hasta que la situación se pone complicada y los resaltes rocosos arriesgados, en ese momento se debe abandonar la cresta y meterse en la ladera descendiendo con mucho cuidado los tramos de piedra suelta ya que un resbalón puede tener consecuencias graves.

Llega un momento en que, a mitad de pared se alcanza una zona de piedra suelta en pendiente algo más suave rodeada de paredes verticales, se debe descender con cautela y muy atento ya que existe un cortado de piedra más abajo que tiene instalada una cuerda por la que se debe superar este tramo delicado del descenso.

Una vez pasado este tramo la dificultad disminuye notablemente ya que la pendiente se suaviza y se trata de ir buscando el collado que se ve al fondo. Cuando se alcanza el collado aparece de nuevo una senda que desciende zigzagueando hasta el refugio que se encuentra en el fondo del valle.

Sin duda una de las rutas en las que más he difrutado y en las que más tenso he llegado a estar, al final… la sensación de libertad que da la montaña y la bonita experiencia de haberla vivido con 2 amigos. Bueno, eso aparte de los pies y las rodillas reventados y la deshidratación que llevábamos encima después de casi 10 horas de pateo.

A partir de aquí nada más que continuar el valle de Barrosa, cruzar el bosque y descender hasta el camino donde habíamos dejado el coche esa misma mañana.

Nuevos senderos homologados en la Comunidad Valenciana

Martes, 7 de Julio de 2009

Nuevos senderos en la Comunitat Valenciana


Desde el proyecto SENDA VERDE se informa que se han incluido 14 nuevos senderos en el Registro Público de Senderos de la Comunidad Valenciana.

De los 14 senderos 1 se localiza en la provincia de Alicante y 13 en la provincia de Valencia. Ya se pueden consultar en la página Web de SENDA VERDE y descargar el Track para el GPS.

Adjuntamos listado de los nuevos senderos y un mapa de localización.

PR-CV 85 Castalla -Planisses-Castalla Castalla Alicante
PR-CV 300 Vereda Real – Senda Malviaje de Chiva Chiva Valencia
PR-CV 301 Massos i Molins Benaguasil Valencia
PR-CV 302 Rambles i Muntanyes Benaguasil Valencia
PR-CV 323 Río Arcos – Peña Blanca Aras de los Olmos Valencia
PR-CV 334 Creu del Cardenal Alzira Valencia
PR-CV 335 Cavall Bernat: Itinerari Panoràmic Alzira Valencia
PR-CV 338 Venta del Moro-Jaraguas Venta del Moro-Jaraguas Valencia

SL-CV 42 Senda dels Lladres Sagunto Valencia
SL-CV 75 Cordel de Montesa Enguera y Montesa Valencia
SL-CV 79 Cova del Parpalló Gandia Valencia
SL-CV 80 Senda del Portalet Gandia Valencia
SL-CV 88 Entre tarongers – Font del Sister Alfahuir Valencia
SL-CV 100 Senda Microrreserva de les Coves Montserrat Valencia

CORREDOR NORESTE A LA ESPALDA DE ANETO

Viernes, 22 de Mayo de 2009

panorámica de la cresta de Salenques y el corredor
panorámica de la cresta de Salenques y el corredor

Características técnicas:

  • 7-8 largos (cuerda de 60m.)
  • Dificultad: D+
  • Altura: 3.100 m.
  • Longitud: 450m.
  • Desnivel. 300m.
  • Terreno: Mixto (2 primeros largos), nieve dura (el resto del corredor)
  • Aproximación: 7-8 horas (Desde Hospital de Benasque)

Recorrido y duración:

  • Salida: Hospital de Benasque.
  • Aproximación a la base del corredor: 8 horas.
  • Corredor Noreste a la espalda de Aneto: 4-5 horas
  • Cresta y cima del Aneto: 30′
  • Glaciar del aneto y Refugio de la Renclusa: 2-2:30 horas
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  • Hospital de Benasque: 2:30 horas.

Equipación para la ruta:

  • Camiseta y malla térmicas
  • Chaqueta cortavientos
  • Tercera capa impermeable.
  • Pantalones impermeables
  • Bota rígida
  • Guantes y sotoguantes
  • Gorro
  • Raquetas de nieve
  • Arnés
  • Crampones
  • Piolets técnicos
  • Juego de empotradores (números 1-4)
  • Friends medianos (0.5-3)
  • 3 pitones para rocas duras (2 de cuña y 1 plano)
  • tornillos de hielo ( al menos uno de 13 cm.). (Dependiendo de las condiciones puede ser opcional)
  • Bagas de cinta de 1.80m.
  • Casco (imprescindible, los primeros largos tienen mucha caida de cascotes de hielo)
  • Cuerda dinámica (nosotros llevamos para evitar llevar mucho peso una cuerda doble de 60m. bajo nuestra cuenta y riesgo. Los largos son bastante rectos y no es especialmente aparatoso el rozamiento de la cuerda)
  • La reseña que se explica a continuación está realizada en Marzo, y los tiempos indicados se realizaron con mochila ligera y con nieve dura.
  • La ruta puede dividirse en dos perfectamente. Una primera etapa podría hacerse hasta Aigüalluts donde se puede dormir en la cabaña de metal o bien llegar hasta la base de la cara Norte del Margalida (a 20′ de la base del corredor) donde se puede plantar una tienda o bien vivaquear. En ese caso habría que añadir como mínimo el saco y el aislante al material indicado. Nuestra idea fué hacerlo en una jornada aunque fuera más larga para evitar el sobrepeso.

Benasque, carretera al Hospital de Benasque. Pasar el punto de información con la valla hasta el Hotel.

Aproximación:

La salida de la ruta la hicimos en coche hasta el Hospital de Benasque, ya que en invierno el paso del punto de control que da acceso a la Besurta está abierto.

Paradita a recuperar, comer algo y seguimos dirección Aigüalluts, donde nos abandona la nieve transformada por las maquinas de la estacíón de esquí de fondo. Llegamos al forau y atravesamos sin mayores problemas los mil riachuelos que recorren el plán de Aigüalluts aprovechando los puentes de nieve que se habían formado. Nuestro objetivo, el valle de Barrancs. Comenzamos a ganar altura despues de más de 2horas de abandonar el acogedor Hospital de Benasque, con algún paso estrecho que se volvía algo más delicado por la nieve y apesar del buen tiempo y el cielo despejado empieza a hacer frio de verdad. De hecho, preferíamos no parar para evitar perder calor rápidamente.

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resalte de hielo en la salida del segundo largo y punto crítico del corredor

Nuestra ruta ahora, con la cresta de Salenques-Tempestades delante de nosotros gira hacia el Sur, ascendiendo por una pala de nieve infinita que nos aproxima a la Espalda del aneto. Tras una larga subida de más de hora y media alcanzamos la base de nuestro objetivo El Corredor Noreste a la Espalda del Aneto. Son aproximadamente las 10 de la mañana. Nos calzamos los crampones y los arneses, sacamos la cuerda y nos decidimos a iniciar el primer largo.

Corredor:

La reseña inicial nos indica que existe un primer lago de hielo que es evitable ascendiendo un poco más. Tanto si hubieramos querido, como si no, en nuestro caso ese primer largo tenía una capa muy fina de hielo que lo hacía impracticable.

El primer largo del corredor es un terreno de mixto bastante descompuesto pero de poca pendiente 40/45º hay que tener cuidado de donde te agarras y donde colocas los seguros. El largo acaba delante de la primera dificultad del corredor, un resalte de hielo no muy largo pero bastante vertical 70/80º. Es recomendable hacer la reunión un par o tres de metros antes del resalte para evitar una posible caida de grado 2 sobre la reunión estableciendo un seguro intermedio antes del resalte.

Los dos primeros largos son los más comprometidos de la ascensión los siguientes 5-6 largos se suceden por la canal de nieve hasta la arista sin más complicaciones que la correcta ubicación de las reuniones pegadas a la pared oeste del corredor (la que queda a nuestra derecha). Esta última parte del corredor puede hacerse por largos o, si la nieve está en buenas condiciones podría progresarse en ensamble colocando seguros intermedios entre los escaladores para avanzar a mayor velocidad. En nuestro caso lo hicimos por largos.

Una vez en la arista la cima de La Espalda de Aneto queda a tan solo 4 o 5 metros por encima nuestro, y por fin se ve la cima del Aneto que aparece de repente despues de más de 12 horas andando. Son ya las 15:30 de la tarde no hemos comido y hay que darse prisa que el día empieza a acabarse y todavía no hemos hecho cima.

Vuelta:

A las 16:00 hacemos cima en el Aneto despues de media hora de cresta con algún paso bastante delicado y aprovechamos para comer, unas barritas, un poco de agua con sales, algo de glucosa y una hora después comenzamos el descenso. Cruzamos el paso de Mahoma y atravesamos el graciar del aneto con unas ganas enormes de bajar cuanto antes. Alcanzamos el Portillón Superior a las 19:00 y a nuestros pies se apareció lo que otras veces habíamos visto como un caos de bloques de granito, ahora cubierto por completo de nieve.

Este fué el momento clave de nuestra aventura. Cometimos el error de no seguir la huella principal que salía del Portillón ya que había otras huellas que bajaban mucho más directas y que coincidían, más o menos, con la dirección que conocíamos que lleva la senda que sube hasta allí en verano. El caso es que en invierno todo cambia y las referencias de verano se pierden, y acabamos en un cortado por el que no se podía descender. Al tratar de ascender de nuevo camino del portillón la nieve estaba tan polvo que se hundía bajo mis pies y me era imposible avanzar.

Tengo que decir que en este momento desaparecieron las fuerzas que había tenido hacía apenas una hora cruzando el glaciar y me desfondé, se me hizo un mundo salir de allí sintiendome impotente al ver que cualquier cosa que intentaba era inutil. Picus, mi compañero de fatigas aquel día me miraba incrédulo apenas 60 metros más arriba e imagino que se le vendrían a la cabeza sensaciones enfrentadas.

Al final se pudo salir de allí ya de noche y con las fuerzas bajo mínimos conseguimos salir de aquella trampa y llegar a la Renclusa a las 21:00. El guarda nos preguntó con sorpresa de donde veníamos, nos ofreció un teléfono para llamar a la gente que nos esperaba en Benasque y pudimos rehidratarnos.

A partir de aquí el camino era desobra conocido y enfilamos lo más rápido que pudimos camino a la Besurta y de ahí de nuevo por las pistas de esquí de fondo hasta el coche en el Hospital de Benasque. Las 2 horas que tardamos en alcanzar el coche se nos hicieron interminables. Lo bueno había pasado y aquel valle no acababa. Constantemente nos parecía apreciar el resplandor del hotel.

Ya por fin en el coche aún quedaba otra sorpresa. El coche, que acababa de salir del taller le dió por no arrancar y nosotros nos mirabamos pensando que debía de ser broma, se habían alineado los astros? al final despues de 7 u 8 intentos de arrancar y despues de empujarlo el coche quiso arrancar y podíamos volver a casa. Eran las 23:00 y habíamos pasado la jornada más larga de montaña de nuestras vidas con más de 20 horas de actividad.