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Archivo para Mayo, 2009

CORREDOR NORESTE A LA ESPALDA DE ANETO

Viernes, 22 de Mayo de 2009

panorámica de la cresta de Salenques y el corredor
panorámica de la cresta de Salenques y el corredor

Las observaciones que se realizan a continuación son apreciaciones subjetivas que deben tomarse como orientaciones. Esta reseña no tiene la intención de ser una guia exhaustiva por lo que se recomienda completar con más informaciones.
Cada uno debe conocer su experiencia y capacidades en la montaña antes de meterse en cualquier terreno de alta montaña. Debemos preveer siempre tiempo de sobra, así como estar muy atentos a cambios en la meteo.
Si no tenemos suficiente experiencia en crestas y alta montaña se recomienda cambiar de objetivo o contratar un guia de montaña profesional.

Características técnicas:

  • 7-8 largos (cuerda de 60m.)
  • Dificultad: D+
  • Altura: 3.100 m.
  • Longitud: 450m.
  • Desnivel. 300m.
  • Terreno: Mixto (2 primeros largos), nieve dura (el resto del corredor)
  • Aproximación: 7-8 horas (Desde Hospital de Benasque)

Recorrido y duración:

  • Salida: Hospital de Benasque.
  • Aproximación a la base del corredor: 8 horas.
  • Corredor Noreste a la espalda de Aneto: 4-5 horas
  • Cresta y cima del Aneto: 30′
  • Glaciar del aneto y Refugio de la Renclusa: 2-2:30 horas
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  • Hospital de Benasque: 2:30 horas.

Equipación para la ruta:

  • Camiseta y malla térmicas
  • Chaqueta cortavientos
  • Tercera capa impermeable.
  • Pantalones impermeables
  • Bota rígida
  • Guantes y sotoguantes
  • Gorro
  • Raquetas de nieve
  • Arnés
  • Crampones
  • Piolets técnicos
  • Juego de empotradores (números 1-4)
  • Friends medianos (0.5-3)
  • 3 pitones para rocas duras (2 de cuña y 1 plano)
  • tornillos de hielo ( al menos uno de 13 cm.). (Dependiendo de las condiciones puede ser opcional)
  • Bagas de cinta de 1.80m.
  • Casco (imprescindible, los primeros largos tienen mucha caida de cascotes de hielo)
  • Cuerda dinámica (nosotros llevamos para evitar llevar mucho peso una cuerda doble de 60m. bajo nuestra cuenta y riesgo. Los largos son bastante rectos y no es especialmente aparatoso el rozamiento de la cuerda)
  • La reseña que se explica a continuación está realizada en Marzo, y los tiempos indicados se realizaron con mochila ligera y con nieve dura.
  • La ruta puede dividirse en dos perfectamente. Una primera etapa podría hacerse hasta Aigüalluts donde se puede dormir en la cabaña de metal o bien llegar hasta la base de la cara Norte del Margalida (a 20′ de la base del corredor) donde se puede plantar una tienda o bien vivaquear. En ese caso habría que añadir como mínimo el saco y el aislante al material indicado. Nuestra idea fué hacerlo en una jornada aunque fuera más larga para evitar el sobrepeso.

Benasque, carretera al Hospital de Benasque. Pasar el punto de información con la valla hasta el Hotel.

Aproximación:

La salida de la ruta la hicimos en coche hasta el Hospital de Benasque, ya que en invierno el paso del punto de control que da acceso a la Besurta está abierto.

Paradita a recuperar, comer algo y seguimos dirección Aigüalluts, donde nos abandona la nieve transformada por las maquinas de la estacíón de esquí de fondo. Llegamos al forau y atravesamos sin mayores problemas los mil riachuelos que recorren el plán de Aigüalluts aprovechando los puentes de nieve que se habían formado. Nuestro objetivo, el valle de Barrancs. Comenzamos a ganar altura despues de más de 2horas de abandonar el acogedor Hospital de Benasque, con algún paso estrecho que se volvía algo más delicado por la nieve y apesar del buen tiempo y el cielo despejado empieza a hacer frio de verdad. De hecho, preferíamos no parar para evitar perder calor rápidamente.

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resalte de hielo en la salida del segundo largo y punto crítico del corredor

Nuestra ruta ahora, con la cresta de Salenques-Tempestades delante de nosotros gira hacia el Sur, ascendiendo por una pala de nieve infinita que nos aproxima a la Espalda del aneto. Tras una larga subida de más de hora y media alcanzamos la base de nuestro objetivo El Corredor Noreste a la Espalda del Aneto. Son aproximadamente las 10 de la mañana. Nos calzamos los crampones y los arneses, sacamos la cuerda y nos decidimos a iniciar el primer largo.

Corredor:

La reseña inicial nos indica que existe un primer lago de hielo que es evitable ascendiendo un poco más. Tanto si hubieramos querido, como si no, en nuestro caso ese primer largo tenía una capa muy fina de hielo que lo hacía impracticable.

El primer largo del corredor es un terreno de mixto bastante descompuesto pero de poca pendiente 40/45º hay que tener cuidado de donde te agarras y donde colocas los seguros. El largo acaba delante de la primera dificultad del corredor, un resalte de hielo no muy largo pero bastante vertical 70/80º. Es recomendable hacer la reunión un par o tres de metros antes del resalte para evitar una posible caida de grado 2 sobre la reunión estableciendo un seguro intermedio antes del resalte.

Los dos primeros largos son los más comprometidos de la ascensión los siguientes 5-6 largos se suceden por la canal de nieve hasta la arista sin más complicaciones que la correcta ubicación de las reuniones pegadas a la pared oeste del corredor (la que queda a nuestra derecha). Esta última parte del corredor puede hacerse por largos o, si la nieve está en buenas condiciones podría progresarse en ensamble colocando seguros intermedios entre los escaladores para avanzar a mayor velocidad. En nuestro caso lo hicimos por largos.

Una vez en la arista la cima de La Espalda de Aneto queda a tan solo 4 o 5 metros por encima nuestro, y por fin se ve la cima del Aneto que aparece de repente despues de más de 12 horas andando. Son ya las 15:30 de la tarde no hemos comido y hay que darse prisa que el día empieza a acabarse y todavía no hemos hecho cima.

Vuelta:

A las 16:00 hacemos cima en el Aneto despues de media hora de cresta con algún paso bastante delicado y aprovechamos para comer, unas barritas, un poco de agua con sales, algo de glucosa y una hora después comenzamos el descenso. Cruzamos el paso de Mahoma y atravesamos el graciar del aneto con unas ganas enormes de bajar cuanto antes. Alcanzamos el Portillón Superior a las 19:00 y a nuestros pies se apareció lo que otras veces habíamos visto como un caos de bloques de granito, ahora cubierto por completo de nieve.

Este fué el momento clave de nuestra aventura. Cometimos el error de no seguir la huella principal que salía del Portillón ya que había otras huellas que bajaban mucho más directas y que coincidían, más o menos, con la dirección que conocíamos que lleva la senda que sube hasta allí en verano. El caso es que en invierno todo cambia y las referencias de verano se pierden, y acabamos en un cortado por el que no se podía descender. Al tratar de ascender de nuevo camino del portillón la nieve estaba tan polvo que se hundía bajo mis pies y me era imposible avanzar.

Tengo que decir que en este momento desaparecieron las fuerzas que había tenido hacía apenas una hora cruzando el glaciar y me desfondé, se me hizo un mundo salir de allí sintiendome impotente al ver que cualquier cosa que intentaba era inutil. Picus, mi compañero de fatigas aquel día me miraba incrédulo apenas 60 metros más arriba e imagino que se le vendrían a la cabeza sensaciones enfrentadas.

Al final se pudo salir de allí ya de noche y con las fuerzas bajo mínimos conseguimos salir de aquella trampa y llegar a la Renclusa a las 21:00. El guarda nos preguntó con sorpresa de donde veníamos, nos ofreció un teléfono para llamar a la gente que nos esperaba en Benasque y pudimos rehidratarnos.

A partir de aquí el camino era desobra conocido y enfilamos lo más rápido que pudimos camino a la Besurta y de ahí de nuevo por las pistas de esquí de fondo hasta el coche en el Hospital de Benasque. Las 2 horas que tardamos en alcanzar el coche se nos hicieron interminables. Lo bueno había pasado y aquel valle no acababa. Constantemente nos parecía apreciar el resplandor del hotel.

Ya por fin en el coche aún quedaba otra sorpresa. El coche, que acababa de salir del taller le dió por no arrancar y nosotros nos mirabamos pensando que debía de ser broma, se habían alineado los astros? al final despues de 7 u 8 intentos de arrancar y despues de empujarlo el coche quiso arrancar y podíamos volver a casa. Eran las 23:00 y habíamos pasado la jornada más larga de montaña de nuestras vidas con más de 20 horas de actividad.