Asturias, ese rincón salvaje de nuestra geografía y muchas veces olvidado por muchos aficionados a la montaña, ya sean montañeros experimentados o senderistas con ganas de salir al campo de vez en cuando tiene, entre sus innumerables rincones con encanto un lugar especial. Por su altura, por sus desniveles imposibles y por su característico relieve de paredes verticales Picos de Europa es el tesoro de la montaña Cántabro-Astur.
Allí permanece apartado del tumulto de las cimas Pirenaicas el templo de la escalada española y objetivo último de muchos escaladores, el Naranjo de Bulnes (o pico Urriellu para los Asturianos). No obstante existen multitud de recorridos espectaculares por su belleza que pasan inadvertidos para los no habituales de esta zona y que sin duda dejarán enamorados a todos aquellos que se acerquen a conocer estos rincones.
Vamos a tratar poco a poco, como por capítulos, de ir descubriendo las maravillas que esperan escondidas en las alturas de Picos de Europa.
Ruta: Fuente Dé-Prados de Áliva-Sotres
La ruta comienza en el teleférico de fuente dé a 895m. de altura. Las paredes verticales del circo natural de fuente dé nos dan una idea del desnivel que debemos salvar. Aquí se nos presentan 2 opciones: coger el teleférico que salva un desnivel de 900 en apenas 4 minutos y que nos deja en la zona conocida como “El Cable” a 1800m. de altura. Es una experiencia para vivir al menos una vez ya que la cabina es acristalada salvo el suelo y la sensación de altura es enorme. El precio del teleférico son 8.20€ por persona. Esta opción es una buena alternativa para aquellos que quieran realizar una ruta suave.

"El Cable" Punto más alto del teleférico de Fuente Dé con todo el macizo central de Picos de Europa detrás
Si por el contrario queremos realizar todo el recorrido andando y conocer de primera mano los desniveles de Picos de Europa tenemos 2 opciones salir desde el pueblo de Espinama (último pueblo antes de llegar a Fuente Dé) por una pista bien definida que al principio transcurre por un frondoso bosque y que en su parte más alta nos dejará a 1.600m. de altura alcanzando los prados de Áliva en, aproximadamente, una hora.
Si tomamos el teleférico debemos seguir la pista que indica PR-23 y PR-24 siguiendo las indicaciones de “Horcados Rojos” hasta que después de 10 minutos llegamos al alto de “La Colladina” a 1934m. donde se desvía el PR-23 a nuestra izquierda y sigue el PR-24 de frente bajando por una pista bien marcada hacia las praderías de Áliva, a nuestra izquierda quedan las impresionantes paredes del Peñavieja (2.420m.).

Chalet Real y las murallas del Peña Olvidada detrás
En apenas 15 minutos nos topamos con una casa denominada “chalet Real” de tejado rojo y en 5 minutos más alcanzamos el impresionante Hotel-Refugio de Áliva (donde se ofrecen paseos a caballo). Desde este punto se observa a mano izquierda el Peña Olvidada que con 2.614m. se planta altivo ante nosotros, casi inexpugnable, y con sus farallones calcáreos verticales como defensas es uno de los montes más altos de la cordillera. Rodeamos el refugio pues tenemos que tomar el camino que continúa justo detrás del mismo, en el filo de lo que fué una antigua morrena central que comunicaba dos lenguas glaciares del periodo cuaternario y donde se pueden ver los detritos típicos de este tipo de erosión con rocas de distintos tamaños.
La senda discurre sin ninguna complicación descendiendo hasta unirse en los prados de Áliva a la pista que sube desde Espinama y que a partir de aquí discurren por una misma pista que surca el valle del río Duje, límite natural entre el macizo Oriental y el macizo central de los Picos de Europa.

Los ivernales del Toro
Tras aproximádamente una hora de descenso suave nos topamos con unas construcciones de piedra, los “Ivernales del Toro”. Estas edificaciones se han usado toda la vida y se usan aún hoy para refugio del ganado en la época más cruda del invierno y pueden ser un buen lugar para sentarse a descansar y a disfrutar del paisaje.
A partir de aquí a penas quedan 40 minutos de caminar disfrutando del río y del paisaje hasta alcanzar la carretera que, unas cuantas curvas más arriba nos deja en la localidad de Sotres.
Debemos tener en cuenta que el recorrido descrito es lineal y que por tanto no vuelve al punto de partida, si queremos hacer el recorrido ida y vuelta es perfectamente viable, pero en lugar de un tranquilo paseo se convierte en una actividad de un día entero para la que habrá que madrugar un poco.
Duración total de la ruta descrita: 3horas. aprox.
Duración total de la ruta en sentido contrario: 4horas y media aprox.